Plástico metálico
Hoy he descubierto los problemas que pueden ocasionar los sistemas de pago modernos. La tarjeta de crédito no me ha funcionado... la chica de la tienda me miraba como diciendo "me imagino que no llevarás dinero encima... casi nadie lleva". Rápidamente la he dejado otra tarjeta, con una sonrisa en la boca de tímida solidez económica; lamentablemente, esta tarjeta tampoco ha funcionado. Claro, en esta sociedad tan tecnificada, tan estructurada, tan obviada en su funcionamiento, se supone que las tarjetas nuncan fallan, hasta que te dejan tirado.
He descubierto un reflejo rojo en el mostrador, no, no era ninguna alarma, era mi cara, roja de verguenza, roja de ira al comprobar que el segurata se acercaba con el walki en la boca, en postura de decir (charli bravo, un pringao en la 3). Tras meter las manos en los bolsillos he comprendido que un acto estúpido es bastante parecido a buscar algo donde se sabe que no hay nada. La siguiente sonrisa acompañaba a la 3ª tarjeta (beneficios del capitalismo neoliberal, puedes tener tantas tarjetas como te permita la cartera), pero era una sonrisa estúpida, la misma que puse hace años, cuando tuve que dejar el reloj de 125 € en consigna, al no funcionar la tarjeta para pagar 20 €.
pi,pi... escupe la caja registradora, y yo pensando, será que la acepta? o que le ha puesto en la pantalla "no me da la gana cobrar a este imb..."?.
La chica me ha devuelto la sonrisa (con una mirada de tierna candidez, insinuando mi incapacidad comercial), y me dice:
-Esta parece que sí pasa, tendrías que mirar las otras tarjetas..." (sonrisa)
Así que ahora estoy delante de la pantalla del ordenador, mirando con cara de memo las tarjetas, a ver si me funcionan la próxima vez.
He descubierto un reflejo rojo en el mostrador, no, no era ninguna alarma, era mi cara, roja de verguenza, roja de ira al comprobar que el segurata se acercaba con el walki en la boca, en postura de decir (charli bravo, un pringao en la 3). Tras meter las manos en los bolsillos he comprendido que un acto estúpido es bastante parecido a buscar algo donde se sabe que no hay nada. La siguiente sonrisa acompañaba a la 3ª tarjeta (beneficios del capitalismo neoliberal, puedes tener tantas tarjetas como te permita la cartera), pero era una sonrisa estúpida, la misma que puse hace años, cuando tuve que dejar el reloj de 125 € en consigna, al no funcionar la tarjeta para pagar 20 €.
pi,pi... escupe la caja registradora, y yo pensando, será que la acepta? o que le ha puesto en la pantalla "no me da la gana cobrar a este imb..."?.
La chica me ha devuelto la sonrisa (con una mirada de tierna candidez, insinuando mi incapacidad comercial), y me dice:
-Esta parece que sí pasa, tendrías que mirar las otras tarjetas..." (sonrisa)
Así que ahora estoy delante de la pantalla del ordenador, mirando con cara de memo las tarjetas, a ver si me funcionan la próxima vez.
Etiquetas: crítica, filosofía, política, reflexiones, sociedad

